Diario de una artista marcial 2

1 de septiembre de 2002

Bueno, ya hemos tenido el examen. Hemos aprobado todos los que nos presentábamos, aunque en general ha habido bastantes altibajos. En mi caso la técnica básica decente, en formas un par de pifias por desconcentración, en mi línea de últimamente, vaya :-( Parece como si un vampiro me hubiese sacado en vez de sangre la moral y me la hubiese dejado por los pies. Además, como el examen no me motivaba demasiado (aunque bien que le he dicho a todo el mundo que lo he aprobado, ¡ja!), para volver a concentrarme he tenido que imaginarme que estaba examinándome de negro.  A este paso, no quiero ni pensar en lo que tendré que imaginarme si me desmotivo en medio del examen de negro. Las técnicas han ido bastante bien y el combate decentemente. Entre medias, las reacciones espontáneas han salido regular. Especialmente la patada al vacío... Se trataba de defenderme contra 3 atacantes simultáneos. Pero dí la patada nada mas abrir los ojos y sin haber situado a los atacantes. Esto sirve para darse cuenta del mérito que tienen los ciegos al situar por el sonido.
Creo que de haber sido yo la examinadora lo hubiese tenido complicado de decidir, sobre todo si formase parte de un tribunal y no supiese como trabajaba normalmente. Lo que tiene gracia es que haya fallado estrepitosamente en lo que suele ser mi punto fuerte...

Segunda parte del examen, con el otro profesor, aunque teóricamente no es otro examen sino una supervisión del trabajo para aconsejarme por donde tengo que esforzarme mas y tal. Empiezo muy fuerte con la técnica básica y eso que es en línea, que no me gusta. En las formas empiezo a notar la falta de aire, aunque con las pausas entre saludos y formas, etc, no queda demasiado deslucido. Además,  me ha pillado por sorpresa, pues ni siquiera hemos calentado y los estiramientos tampoco han sido como para tirar cohetes. Al final, la debacle en técnicas. Me atacaba un chico que yo sabía que trabaja, y deja trabajar, fuerte. Es decir, cualquier descuido se paga caro. El ahogo se empezó a notar en la técnica 14, pero en la 23 llega al culmen, conmigo tragándome el upper. En la 24 tengo que parar y reconocer que no puedo mas y que tengo el alma a los pies. Tengo que mejorar lo acostumbrado.

Aprovechando que tengo que bajar al centro todos los días, sigo con las clases un mes mas en el otro gimnasio. Queda gracioso eso de tener muchas menos técnicas que los cinturones azules que se van a examinar de verde. Por no hablar de las variantes en las técnicas y en el orden de hacerlas... ¡Y a mí que me habían dicho que los nombres eran para ayudar a quedarse con la técnica y no tener que aprenderlas en un orden concreto! En fin, en realidad no es tanto problema. Solo es latoso el tener que cambiar el orden y esperar a que te digan cual es el ataque que hay que hacer (decidimos que es mejor que yo ataque antes para así saber cual es la técnica que toca). Y por el lado de los sparrings parece que hay problemas al no saber cual es la defensa exacta y no poder prepararse de antemano.
Por lo demás, los que pretenden que una asociación es mejor que otra deberían ver que es lo que ofrece esa asociación, aparte del programa propiamente dicho, e incluso ver cuales son sus maestros. He llegado a la conclusión de que merece la pena entrenar únicamente con maestros/profesores buenos, con independencia de todo lo demás.

Hay un par de chicas en el gimnasio que parece que les conforta lo de tener a otra chica a la que preguntar cosas. Yo nunca he tenido ese problema, pues me da igual preguntar a alguien con tal de que pueda ayudarme. De hecho, a veces prefiero trabajar con chicos porque te permiten una intensidad mayor de trabajo. Mas o menos lo mismo que pasa a la hora de elegir por grados. Muchos de los principiantes no se dan cuenta de que no solo se aprende mas con un cinturón negro, sino que incluso se tiene mayor seguridad de que tu integridad física no corre peligro. Pero no hay tu tía, siguen empeñados en trabajar con cinturones iguales al suyo o parecidos. Esto solo se rompe cuando el que empieza proviene de otra arte marcial, que como no le ven con el cinturón de origen, se piensan que no saben y se llevan la sorpresa.

Hoy han sido los últimos exámenes. También han aprobado todos, aunque uno de los exámenes ha sido horroroso y pifiándola por casi todas partes. Este aprobó porque normalmente trabaja bien y, en mi opinión, porque es posible que de haber suspendido le hubiese dado un bajón grande y lo hubiese podido dejar. Buena psicología del profesor :-) De hecho, me suena un poco a lo que hicieron en nuestra tanda de exámenes.
Otros de los exámenes, en cambio, han sido muy buenos. Yo hubiese subido en algún caso dos grados de golpe, pero eso ya no se lleva. A veces parace que importa mas el programa que se tiene que el nivel técnico.
Nos hemos ido a celebrarlo a un bar :-)

Se me olvidaba comentar que he conocido a una chica que lleva muchos años en aikido y que se acaba de pasar del taichi "famoso" en occidente (el suave, que parece un baile) al tai chi chuan estilo chen (creo que se escribe así, pero no estoy segura). Resulta que la famosa espada de juguete es en realidad una espada de entrenamiento de kung fu, y que la hoja vibra y se ondula de una manera determinada según el golpe se ejecute correcta o incorrectamente. De todas formas, sigo pensando que una cosa es el entrenamiento y otra bien distinta un campeonato, que en formas creativas pide una cierta estética y no solo una técnica depurada.

Bueno, ahora que nado para mantener el fondo físico, debo andarme con cuidado con la flexibilidad. Es parar unos días y perderla. Casi, casi, como el fondo. Digo lo de casi porque el fondo me cuesta menos trabajo recuperarlo y además para mantener un trabajo aeróbico sostenido siempre he tenido que mantener un ritmo y una intensidad bajas de trabajo. Por lo demás, creo que voy a perder mas ahora que he vuelto de las vacaciones y no vuelvo al gimnasio, que durante las vacaciones. Lo de bailar, quieras que no, ayuda ;-)
 

14 de noviembre de 2002

Menudos mesecitos. Si no he estado al borde del colapso, poco le ha faltado. Pero como desquicie no ha estado mal. Y de nuevo se han comprobado los beneficios del kenpo a la hora de relajarse y centrarse.  Se que hace mucho que no escribo, así que retomaré cuando empecé a la vuelta de las vacaciones.
La primera clase fue un poco para comprobar el estado de forma (bajo como era de esperar), y repasar el programa antes de empezar con las novedades. Tenemos gente nueva en el gimnasio y se les ve con ganas, incluso a los mas jóvenes. La cervecita de después tiene que aplazarse al no estar abierto ningún sitio cercano al terminar.
La segunda semana casi me ahogo en clase por falta de aire (como si uno pudiese ahogarse de otra cosa, ja). Creo que se debe en parte al calor y en parte a un bajón de tensión a causa del cansancio acumulado. El horario de trabajo me está matando, mas que nada por el parón que hay de hora y media para comer y el salir tan tarde. Donde esté un horario continuado que se quiten los otros. Al comentarlo con una compañera de trabajo, dice que es un ataque de ansiedad, pero al tener que pasarme parte del fin de semana en cama, creo que es una gripe incubándose.
La última semana del mes apenas aparecemos 4 por el gimnasio (exagero, pero bueno, poquitos). Recordando el episodio del "asma", procuro levantarme despacio tras hacer fondos y abdominales . Nos avisan de la cercanía del campeonato de España de la federación y la clase se divide entre los que se concentran en preparar el campeonato y los que seguimos el ritmo normal. He empezado con la nueva forma, que está muy bien. Un buen cambio tras la segunda y tercera largas, a las que no les veo la gracia. Especialmente la tercera, con pasos que se me olvidan de vez en cuando y absolutamente insípida. Podría decir que es desde que se me atravesó en el último internacional IKKA, pero viene de atrás, y haber estado un año casi entero aburriéndome con ella no creo que haya colaborado a mejorar mi opinión y el cariño que le tengo. El combate sigue mas o menos como siempre, pero parece que cuando estoy a la defensiva voy mejor. Es como si normalmente bajase la guardia al ir para alante, pero no tengo paciencia para ir a la contra. Y cuando se que el contrario no se pica también voy mas relajada :-)

La gente sigue apareciendo y desapareciendo como el Guadiana, por lo que no hay una continuidad muy grande. Incluso fallan los que preparan el campeonato. Yo lo tengo medio aparcado por incompatibilidad de horarios, ya que entre semana solo tengo libre la hora y media de la comida y el rato del tren, mas un par de horas el viernes que compartir entre el descansar un poco y entrenar. El baile sigue salvando el entrenamiento aeróbico.
Y llegamos al campeonato. Al ser de la federación no esperaba mucho de él. Cumplió con las espectativas e incluso las empeoró. Y todavía hay quien me pregunta que porqué no me federo... Llegué tarde, como una hora, pero a pesar de la poca gente que participaba estaban todavía con las primeras rondas de formas y técnicas. Medio seguí lo que se estaba haciendo, lo justo para comprobar que los criterios de los árbitros eran dispares y, peor que eso, incomprensibles (esto es por no pensar que son partidistas y barren para casa). Al grupo de Asturias no lo veo/reconozco, el de Burgos tiene a su instructor de juez y siguen con su buen trabajo en formas. Las técnicas las hacen espectaculares, pero continúan quedándose en coreografías al dejar los golpes lejos no, lejísimos. Los dos grupos nuestros bien, aunque los jueces no pensasen lo mismo. Aún así nos llevamos un tercero.

Comienzan las combates y las cosas empeoran indiscutiblemente. Hasta ahora todavía podían tener un pase las puntuaciones de los jueces y ser éstas discutibles, pero en el combate es horrible. Gana un chaval que en buena ley habría perdido varios combates, pero el árbitro o es su preparador, o es amigo de su preparador o es un incompetente sin paliativos. En realidad, tanto este, que es malo con ganas, como el otro árbitro (que es malo a secas) parecen estar viendo combates completamente distintos de los que están viéndose en los tatamis. Un participante de Cartagena está cabreado, con razón, después de haber venido ex-profeso desde allí para combatir. Y mas pudiendo comparar con los arbitrajes del internacional IKKA de Madrid en el que había participado. Pero claro, a mas categoría del campeonato, mejores arbitrajes.

Pues bien, no pensaba decir nada mas del "árbitro", pero sabiendo que en karate es un gran competidor, no puedo explicarme cómo puede ser tan malo y ni siquiera mirar a los auxiliares. Y tampoco comprendo el que gente que ha salido de la federación por lo poco que le gustaba lo que veía, aparezca como espectadores (¿para qué ir a ver algo que no te gusta? ¿para reafirmarte en lo que piensas?).
Lo mejor, como siempre, la diversión tras el torneo y las tapitas. ¿Alguien pensaba que iba al torneo solo para apoyar a los del gimnasio?...

El esquizofrénico año sigue su curso, esta vez a mejor, puesto que puedo reincorporarme a las clases y asistir con regularidad. Hasta que dure, y esperemos que sea mucho tiempo. Me han dado un nuevo motivo para sacarme el negro, quieren dejar a todo el mundo con el kimono blanco de karate hasta que sean cintos negros, que además es cuando la gente se pone creativa con ellos en los torneos. Aunque siempre hay escuelas que tienen uniformes especiales para sus afiliados, en verde y blanco, en rojo y negro, chaquetilla amarilla y pantalones negros...
Resulta que el baile va bien para mantener, pero sin pasarse. Y el colmo es que casi me asfixio con mi propio calentamiento. No se, pero lo normal hubiese sido bajar el ritmo para no ir ahogada. Deberían llamarlo también ejercicio anaeróbico, por la falta de aire.
Una de las chicas nuevas no hace mas que repetir que es muy torpe y que lo hace fatal, lo malo es que cuando le dices que todos hemos empezado igual, con falta de equilibrio y mala o regular coordinación, no se lo quiere creer.  Ni tampoco lo de que si lo hiciese igual que nosotros el primer día, mejor sería que nosotros nos suicidásemos ¿no? ;-) Por lo demás, siguen asustándose al ponerse con cinturones altos y sin tocarse apenas. Y ya están metiéndoles presión por el campeonato que se avecina, jejeje. A ver si consigo romper la tónica de los campeonatos pasados y puedo ir a técnicas en vez de a formas, porque siendo realistas, la cuarta no tengo tiempo de aprenderla ni con alfileres, ni sin ellos. Salvo que lo retrasen a enero, con el peso de los turrones encima...

1 de diciembre de 2002

He vuelto a ahogarme en clase. Es una mezcla entre mala respiración, ambiente cálido y húmedo y mala ventilación de la sala. Así que se ha desatado una especie de guerra entre los que dicen que se hielan al abrir las ventanas y los que creemos que al menos un par de ventanas deben estar abiertas. Incluso ha habido ratos en el calentamiento de ir yo abriendo ventanas por un lado y por el otro ir un chaval cerrándolas. Al final llegamos a un acuerdo. Pero teniendo en cuenta que solo se quejan de pies fríos, no deberían quejarse mas allá del calentamiento. En cuanto empiezas a dar patadas los pies se ponen calientes, calientes. Y si no que se lo digan a los que entrenaron conmigo en León, con -12ºC en la calle y sin calefacción...

Se han incorporado un par de chicos nuevos a la clase. En general no lo hacen mal y aprenden rápido, pero se les nota el desfase respeto a los que empezaron en octubre. Alguno de ellos debe de tener base de otra arte marcial o una buena coordinación motora, porque lo poco que saben lo hacen bastante bien para el poco tiempo que llevan. Es como el año pasado, una de las que más rápido cogía las cosas era una chica que hacía baile. Claro que si lo pensamos al revés, no era raro ver a Elvis en los conciertos mezclando trozos de forma en la coreografía general, con puñetazos clavando los arcos y flechas y todo, micro en mano.

Vuelvo a tener el codo resentido. No falla, en cuanto alguien lo fuerza un poquito, sobre todo en la 15, clac. Y el problema es que en caliente no parece que pase nada. Lo del dedo gordo de la mano ya es algo normal. Pero a diferencia de otras veces, esta vez no lo enganché en ninguna manga de kimono ni me lo aplastaron. Esta vez me lo han chafado en el pelo-rodilla. ¡Si es que no se pueden dar esos manotazos para quitarse a alguien de encima! Si al menos hubiese sido en combate podría haber dicho que es culpa mía por no cerrar bien el puño, o algo así. ¿Pero en el calentamiento? En fin, como el chico siga por ese camino se va a quedar pronto sin gente que quiera ponerse con él, hasta los blancos le tienen fichado ya. Se pica demasiado fácilmente y no le gusta perder ni a las canicas...

Lo han vuelto a hacer. Lo odio. Eso de estar con un chico para técnicas o calentar y que te cambien para que te pongas con una chica, me sulfura. ¿No se supone que tenemos que ir cambiando y poniéndonos con todo el mundo? Vale que hay chicas que tienen mas confianza si están con otras chicas, pero es una falsa confianza y no llega a ninguna parte. Vale también que de las últimas en llegar dos son chicas y con el otro marrón lesionado quedo yo como cinturón mas alto. Pero es que es casi sistemático. Solo me salvo cuando hay que ponerse por grados, o casi. Prefiero lo de volverse y ponerse con la persona mas cercana.

Soy un caso. A mitad de camino me he dado cuenta de que me he dejado la toalla en el vestuario, y todo por ponerla a secar un poco. Como ya es tarde para volver, mensajito al móvil y a rezar para que la toalla no vuelva a desaparecer. Lo que me recuerda una conversación de vestuario, oída a dos desconocidas:
-Pues donde yo voy tenemos botes de gel y champú en cada ducha.
-Qué bien ¿no?
-Si, y además hay una máquina de zumos en la que puedes beber todo lo que quieras gratis. Y mira aquí, casi tienes que dar las gracias al marcharte.
Ganas me dan de decirlas que qué quieren por lo que están pagando aquí y que se dejen de tonterías. Habría que ver de todas formas lo que está pagando la amiga en el otro lado y porqué demonios está aquí si la tratan tan bien en el otro lado. Ganas de molestar...

17 de diciembre de 2002

Trancazo a la vista.  Lo estoy viendo venir, y todo por esperar al tren sin el abrigo puesto. Todavía no ha empezado el moqueo ni las toses, pero la garganta duele. Eso sí, muy mal tendré que star para no ir a clase... Sigue incorporándose gente a las clases. No se cómo tienen tanta paciencia los profesores, que han debido explicar solo en lo que vade año 6 o 7 veces distintas la técnica 1 por primera vez.

Hoy hemos tenido combate. A una de las nuevas le ha entrado un ataque de ansiedad y ha tenido que parar. Lo curioso del caso es que después de reincorporarse le ha vuelto a dar mientras le tocaba descansar. Eso de pensar es malísimo en estas circunstancias. Y para mas inri el combate le gusta. Hemos tratado de animarla un poco para que lo olvide y de bromear con ella.

El trancazo me atrapó de lleno. Solo aguanto una hora, y eso sin forzar mucho y solo con ejercicio anaeróbico. En el calentamiento lo paso fatal, e incluso tengo que parar e ir andando para poder hablar e indicar lo que tienen que hacer. Por otro lado, se me ha medio desbaratado mi teoría sobre el combate y lo de ir a la defensiva y al contraataque no va. Después, y con mas tiempo, me he dado cuenta de lo que pasa: el catarro hace que esté lenta de reflejos, y por tanto, cuando reacciono ya es tarde para parar el ataque y lo que quiera que se me venga encima. La sensación es francamente incómoda, sobre todo cuando el que tienes enfrente no sabe las normas de combate y te vienen golpes bajos.

¡Lo que me faltaba! Por si no tuviera poco con el trancazo, encima me dicen que le estoy echando cuento y que lo que pasa es que no como correctamente :-( Cuando nunca he tenido problemas de enfermedades carenciales... Después de clase me ducho y como a toda prisa para ir al colegio a dar una clase de sustitución. Los niños son de 4 y 5 de ESO (creo que eso se corresponde a 10-11 años) y alguno es un auténtico trasto. Me conocen del año en que estuve ayudando a preparar la exhibición y de haber ido alguna que otra vez a acompañar al profesor. Cuando en la comida se lo comento a varios conocidos que dan clases ellos mismos, uno me da el pésame. Además, la cuidadora del patio me pregunta si se en lo que me estoy metiendo. No es muy alentador, pero al menos no me pilla de nuevas. Sorprendentemente, no se quejan mucho en el calentamiento, aunque solo sea porque les tengo en parejas jugando con balones. Pero cuando intento formarles para repasar formas, se rebelan. Después de un par de intentos, los pongo a hacer las formas de uno en uno y esto si que resulta. Los que se quedan atrás se ponen a jugar con unas colchonetas y a hablar, y aunque no me molesten demasiado mientras no se hagan daño unos a otros, les hago que se pongan a hacer flexiones (por llamarlas de algún modo, pues lo que hacen es subir y bajar el culo) para mantener un mínimo de disciplina y que respeten a los compañeros. Al que arma mucho jaleo le mando un rato al pasillo a que se desahogue. Las formas las tienen bastante bien, aunque la segunda corta hay algunos a los que se les lía un poco. Y voluntarios para salir no faltan. Las técnicas les gustan algo más, pero tienen mas dificultades con ellas. Y lo que verdaderamente les encanta es el combate. En su lugar lo que hago es terminar las clases con patadas a un par de guantillas.

Hoy solo pensaba ir a una clase, pero al final ni eso. Deje la botella de agua en la bolsa con el kimono, pero mal cerrada (como pude comprobar mas tarde). Sabía que si iba a la primera hora el profesor me convencería para quedarme a la segunda y por eso no me cambie directamente. Bueno, pues cuando fui a cambiarme, el kimono estaba completamente calado y no había quien se lo pusiera. Realmente no es que tosa mucho, pero es que estoy muy congestionada y acabo respirando por la boca en vez de por la nariz.

Parece que ya estoy un poco mejor y me quedo las dos horas. Como además hacemos técnica básica y repaso de la forma para los que se examinan de amarillo la semana que viene, pues puedo aguantar bien a base de dibujar solo. El campeonato lo han retrasado a enero y quedamos unos cuantos para preparar algo. En vez de eso, uno de los que viene se empeña en que terminemos de explicarle la segunda corta, que se ha medio aprendido de ver a los amarillos prepararla. Yo tengo una mas o menos, pero no me gusta nada, lo que quiere decir que la cambiaré completamente o no la haré. Y el caso es que tengo que inventarme mas para mi examen... Lo veo un poco crudo. En cambio, las del otro chico me gustan y me resulta mas fácil ver variantes. Igual es porque a la mía le noto lo que no funciona pero no se lo veo, ni tampoco veo claro como tendría que modificarlas para que fuesen mas efectivas. La he probado con gente de diferente altura, y solo va con gente alta.

Me siento pletórica por primera vez en quince días, y capaz de aguantar lo que me echen a pesar del bajo fondo.
Seguimos con los repasos en clase, esta vez un poco de todo. Además, ha sido muy gracioso cuando le han preguntado a un blanco por una posición y después de hacerla se ha puesto firme y ha dicho PASO, muy convencida y segura. Luego nos hemos cachondeado lo que hemos querido, pero con buen rollo, y nos ha seguido. Después hemos hecho una rueda de ataques. Hasta el que lleva dos clases lo ha hecho bastante bien, incluyendo mas tarde la técnica básica creativa (solo se sabe puñetazos frontales). Así que cuando por la tarde entro en el foro y veo que a los de kenpo nos falta creatividad, deduzco que se trata de los kenpoístas de EE.UU. [Nota: en realidad es una conclusión tras varios comentarios en varios asuntos diferentes, acerca tanto de sets como de técnicas, como de reacción instintiva]. En la comida nos dedicamos a darle nombres alternativos a las técnicas :-)

Como hay puente, hemos quedado para no romper el entrenamiento y ayudar a algunos de los blancos. Han venido la del paso y el último en llegar, que en principio no se examinan. Mientras que al uno le hemos explicado un poco en que consiste la técnica básica y le hemos ayudado con el saludo y la forma; a la otra la hemos hecho ver que si se paraba un poco antes de decir paso, si que sabe explicar las cosas bien. Y cuando después, en las series de técnica básica decía no sé de entrada, también la hemos hecho ver que sí sabía. En ambos casos lo que hicimos fue ponerla paso a paso y decirla que se tomara su tiempo, que no había prisa. Con las explicaciones, una vez puesta en posición y ejecutando les golpes, le pedimos que después de tragarse el no sé describiese cómo estaba, o lo que estaba haciendo (patada, bloqueo, etc) y explicase para que servía. En las series que fuese haciendo un golpe o bloqueo primero y luego otro, parándose a pensar si lo necesitaba, o pensándolos de antemano si quería. Luego la dejamos sola un rato, mirando de vez en cuando de reojo lo que hacía y al hablar con ella dijo que cuando no pensaba era cuando le salía. Moraleja, hacerlo sin pensarlo. Cuando al hacer la forma descubrimos que lo hacía mejor con los ojos cerrados que abiertos, y que no era la única, nos toco explicarles que es que al hacerlo con los ojos cerrados, la referencia que tomaban era interna (ellos mismos), mientras que con los ojos abiertos la referencia era externa (las paredes del gimnasio), y que lo que tenían que conseguir era tomar la misma referencia interna con los ojos abiertos que con ellos cerrados.

Hoy ha sido la última clase antes del primer examen de los recién incorporados. Ha consistido sobre todo en técnica básica, y algo menos en formas y técnicas. Me ha sorprendido gratamente que hoy nadie haya dicho paso cuando han preguntado teoría. Por lo demás, lo único que me ha fastidiado ha sido el final de la clase, con casi 10 minutos seguidos dando saltos sin parar. El problema es que se me han cargado los gemelos y no me he podido quedar a la segunda hora. Lo que si que estoy notando es que cada vez me gusta mas la técnica básica, eso sí siempre y cuando no sea en sets prefijados sino libre. Y eso que suele dejarme sin resuello...

Día anterior al examen. Vamos la chica que no piensa examinarse y yo al colegio a ver a los niños en su clase. La sorpresa llega cuando nos dice el profesor que están examinándose de formas y que vamos a hacer de tribunal. ¡Qué mal rato! Además, se me olvida que los niños se examinan solo de medios cinturones... Los mayores tienen como mucho 10 años y hay alguno que no levanta mas de medio palmo del suelo pero le pone mas entusiasmo que alguno de los mayores. Fue muy gracioso cuando al salir a hacer la forma se le olvidó el saludo y al salir un compañero para hacerlo con él, dijo que no, que el quería hacerlo solo y que se sabía la forma perfectamente.
Hubo también un momento en que tenemos que repasar las formas con ellos, porque estaban un poco despistados. Al final aprueban todos esta parte, aunque dos de ellos condicionado a mejorar aquello en lo que mas fallan.

Por fin el examen. Están todos preparados y nerviosos antes de entrar al gimnasio, pero es lo normal. La chica que no pensaba examinarse se lo ha repensado y allí está, dispuesta a todo. Pero por desgracia es todo apariencia y cuando llegan los dos profesores se viene abajo. Empieza diciendo que no se examina, que va a dejar el kenpo, que no quiere, etc. Intentamos convencerla de que al menos entre en clase a ver a los demás y dice que tampoco. Al final la convence el profesor y entra. Sorprendentemente comienza el examen, tiene un bajón a mitad de la técnica básica y luego se recupera. Se nota mucho los que vienen de otras artes marciales y tienen grados altos, sobre todo al de karate y al de kick boxing, aunque a éste último se lo tuvimos que preguntar para confirmarlo. También aprueban todos :-)
Después de la clase vamos a ver las eliminatorias de esgrima en la sala de enfrente. Es curioso, pero tienen una posición muy parecida al arco y flecha pero al revés: el pie que mira al frente es el de adelante. Obviamente, la normal durante el combate es el neutral. Es muy interesante ver todas las similitudes que hay, incluidas las dilaciones para recuperar el aliento cuando se ha perdido. Se nota que también vienen del mundo marcial.

Día post-examen. Los que vienen a clase juran el cinturón y se les ve felices. ¡Qué bonito es el mundo! Entrenamos dos técnicas, una de coordinación de tronco superior principalmente y otra de suelo, muy divertida y que solo vemos una vez al año. Rodamos todos por los suelos e incluso tenemos reflejos para parar a mitad de ejecución para evitar colisiones. Y todo sigue bien hasta que una de las chicas se lesiona el tobillo de la manera mas tonta, que es como suelen pasar las lesiones. Resultado: esguince de tobillo.
 

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